Buenas noches señora:
¿me concede el honor de leer este pequeño email de un humilde perro como lo soy yo?
lo primero que quiero decirle es que es un honor hablar con una diosa como es usted. soy un perro madrileño el cual se somete unicamente a su voluntad porque yo carezco de ella. mi unica mision es hacer feliz a mi ama, ya que sus deseos son ordenes para mi.
me gustaria adorarla y postrarme a sus pies y por supuesto concederla todos los caprichos que usted me pidiera ya que su voluntad es mi voluntad.
soy joven pero tengo un buen puesto, soy funcionario y podria ser su esclavo y trabajar unicamente para hacerla feliz ya que usted es un ser superior a mi y yo solo estoy aqui para complacer a una diosa como usted.
sin mas, me gustaria postrarme a sus pies.


